GIPUZKOA (12/12/04)

IRÚN | NUEVO LIBRO

La mirada incómoda

David Couso presentó en el ateneo Kabigorri el libro de «denuncia, apoyo y homenaje» a su hermano José, cámara de Tele 5 que murió en Bagdad en 2003

MARÍA JOSÉ ATIENZA./DV. IRÚN
(Fecha de publicación: 14-XII-04)

David Couso, hermano del cámara de Tele 5 fulminado por un obús estadounidense el 7 de abril de 2003, presentó en el ateneo Kabigorri el libro José Couso. La mirada incómoda. David estuvo acompañado por Luisma Moreno, programador del ateneo, y por el cantautor Ángel Petisme, que participaron después en una mesa redonda. Antes, se había proyectado el documental Homenaje a José. Finalmente, Petisme ofreció un recital.

José Couso. La mirada incómoda «es un libro autoeditado por la asociación de familiares, amigos y compañeros que se creó tras el asesinato de mi hermano», explicó David Couso. «Nació como un libro de homenaje y de denuncia y recibió el apoyo de mucha gente de la cultura. Hay 37 firmas en total, varios dibujos y 16 páginas de fotografías».

El cámara de Tele 5 José Couso, en una imagen tomada en Bagdad días antes de su muerte. [DV]

Joaquín Sabina, Javier Sádaba, Javier Ortiz, Maruja Torres, José Luis Sampedro, Jon Sistiaga, Moncho Alpuente, Gallego & Rey, Máximo y Patxi Idigoras son algunos de los autores de los textos y dibujos que aparecen el el libro.

Hace poco más de un mes se dio a conocer el informe definitivo del Pentágono sobre la muerte en el hotel Palestina de Bagdad de José Couso y del ucranio Taras Protsyuk, periodista de la agencia Reuters. Dicho informe concluye que las tropas estadounidenses no cometieron «negligencia» alguna ni tuvieron «culpa» del incidente que costó la vida a los reporteros.

El contenido del informe fue dado a conocer el pasado 6 de noviembre por el Comité para la Protección de los Periodistas, que recibió una copia del documento de 46 páginas, hasta ahora confidencial, en respuesta a una reclamación oficial que presentó esa organización civil. Hasta el mes pasado, el Pentágono se había limitado a hacer público -en agosto de 2003 y en respuesta a una petición oficial del Gobierno de Ucrania- un breve sumario con las conclusiones del informe, en el que afirmaba que los soldados que dispararon contra los reporteros se comportaron «de manera adecuada».

«Una mentira más»

David Couso insistía en señalar que el informe del Pentágono es «una patraña. Una mentira más para justificar el asesinato de mi hermano y de Taras Protsyuk. En veinte meses, nos han dado cuatro versiones diferentes sobre lo que ocurrió».

Couso repasó la larga historia de noticias que fueron recogiendo sobre la muerte de José. «Primero dijeron que había francotiradores en la azotea del hotel y hasta han llegado a decir que mi hermano era un oteador del ejército iraquí. Nosotros tuvimos una comunicación con José el 7 de abril, un día antes de su muerte, y nos dijo que se había estado saludando y haciéndose fotos con las tropas norteamericanas, que estaban a 60 metros del hotel Palestina, donde se alojaban 300 periodistas. Nadie puede creer que las tropas de tierra estaban al tanto de quién ocupaba el hotel y la Inteligencia no lo sabía».

Desde Ucrania

David Couso sitúa el ataque al hotel Palestina en un intento «de atemorizar a la Prensa que no estaba bajo su control, en la misma línea que el misil lanzado contra Al-Jazira y el obús de la TV árabe Abu-Dabi».

La familia de José Couso tuvo conocimiento del informe sobre la muerte del cámara de Tele 5, gracias al Gobierno de Ucrania, «que impuso la medalla al trabajo a Taras Protsyuk y exigió al Gobierno norteamericano una investigación y explicación de lo ocurrido, y una vez obtenida, nos la hizo llegar. Un comportamiento muy diferente al demostrado por el anterior Gobierno español».

Aunque el informe definitivo sobre la muerte de José Couso exculpa al ejército estadounidense, la familia, amigos y compañeros del cámara de Tele 5 van a continuar trabajando para tratar de esclarecer la verdad y exigir que se depuren responsabilidades.

«Nosotros no tenemos nada que perder, así que seguiremos buscando justicia el tiempo que haga falta», asegura contundente David Couso.