BIDASOA (25/10/05)

GABRIELA ORTIZ MIEMBRO DEL CENTRO DE LOS DERECHOS DE LA MUJER DE CHIAPAS

GABRIELA ORTIZ MIEMBRO DEL CENTRO DE LOS DERECHOS DE LA MUJER DE CHIAPAS / «Me gustaría ver en las noticias que ya no hay casos de violencia hacia las mujeres»

Esta joven mexicana se trasladó hace 4 años al estado de Chiapas para trabajar a favor de los derechos de la mujer

MAIDER IZETA/

Aunque nacida en Guadalajara, Gabriela Ortiz se define a sí misma como «chiapaneca adoptiva». Desde hace cuatro años esta joven mexicana trabaja en el estado de Chiapas ayudando a la mujeres más desfavorecidas de su país, las indígenas y campesinas. Gabriela Ortiz es miembro del Centro de los Derechos Humanos de la Mujer de Chiapas y el pasado miércoles ofreció una charla en el Ateneo Kabigorri en torno a la situación de la mujer en esta región.

- ¿Cuándo y en qué contexto nace el Centro de los Derechos Humanos de la Mujer de Chiapas?

En 1999 se celebró un foro en el que se reclamó la violencia que sufrían las mujeres en Chiapas. A raíz de este foro surgió la idea de crear un movimiento de la mujer que fuese una referencia las mujeres. El Centro nació en 2004 y comenzó con tan sólo cuatro personas y muy pocos recursos. Afortunadamente, la gente confió en el proyecto y pudo echar a andar. En la actualidad somos 23 mujeres las que trabajamos en el Centro, somos mujeres muy diferentes y que venimos de pasados muy distintos, pero todas trabajamos por una única causa, los derechos de la mujer en Chiapas.

- ¿Cómo llega una mujer de Guadalajara a Chiapas?

- Llegué a Chiapas a través de un programa de estudiantes que organizó mi Universidad. Me interesaba conocer cuál era la realidad de Chiapas y desde mi tierra hice un seguimiento del movimiento Zapatista, pero nunca había estado allí. Cuando llegué a Chiapas la realidad me rebasó, nunca pensé que fuera a moverme tantas fibras. A partir de esa visita decidí quedarme y trabajar por los derechos humanos en este estado.

- Aunque el Centro lleva poco más de un año en activo, ¿qué frutos está recibiendo el trabajo que están realizando a favor de los derechos de la mujer?

- Como llevamos poco tiempo trabajando todavía no podemos hablar de grandes logros, porque éstos se verán a largo plazo. Sin duda, el logro ha sido poder construir este Centro y que se haya convertido en un referente para todas las mujeres del estado de Chiapas. A nivel formativo se han logrado unos pequeños avances con aquellas mujeres que son campesinas.

- A pesar de que nuestras culturas y nuestros pasados son distintos, ¿hay algo que tengamos en común las mujeres de aquí y de allí?

- No creo que sea una persona autorizada para hablar de las mujeres de aquí porque es algo desconocido para mí. Tengo pequeños fragmentos de la realidad que hay aquí y poco a poco voy construyendo una idea. Me preocupan los casos de violencia que se dan con frecuencia, he convivido con personas de Euskadi y siempre les pregunto, ¿por qué sucede esto? La sociedad es distinta, no hay tanta diferencia de clase como en México. En mi país la diferencia es abismal, las clases están muy marcadas, es algo que se ve y se siente cada día. Sin embargo, siento que las mujeres también son vulnerables aquí. Me parece un escándalo oír que la violencia contra la mujer es cuestión de desarrollo, porque se demuestra que no es así. Hay mujeres con trabajo y educación que también son vulnerables y me algo parece muy preocupante, porque son síntomas de que hay cosas muy profundas en la estructura social que no están funcionando.

- Sin embargo, parece que las mujeres latinoamericanas empiezan a adquirir importancia en la vida política. Hay mujeres candidatas a la presidencia de Chile, Perú o Argentina y sus nombres suenan cada vez con más fuerza en estos países. ¿Qué significa esto para usted?

- Me parece importantísimo que haya candidatas, creo que son síntomas de cambio, de progreso y de transformaciones en la élite política, pero no se puede decir que se haya llegado a la igualdad porque una mujer es presidenta de un país. La pugna de la mujer en la vida política se ha dado en unas esferas muy altas. Sí, hay mujeres en el parlamento, pero realmente, ¿cuántas mujeres hay en relación a la población femenina? ¿Qué tipo de mujeres son? Como bien te he comentado, hay grandes diferencias de clase en mi país, no es lo mismo que una mujer de clase alta acceda al poder o que lo haga una mujer de clase más baja. Por eso, en el Centro trabajamos sobre tres ejes, el género, la clase y la etnia.

- ¿Qué noticia le gustaría poder ver en los medios de comunicación en relación a la mejora de los derechos de la mujer?

- Sería como pedir un deseo. Supongo que sería mucho pedir que acabe la injusticia, la violencia o la guerra. Me gustaría dejar de encontrarme con noticias relacionadas a la violencia que sufren las mujeres. Al contrario de lo que me preguntas, me gustaría abrir el periódico y ver que ya no hay casos de violencia, de tortura... hacia las mujeres, no sólo en México sino en todo el mundo.