"MUJERES DEL MUNDO. ROSTROS QUE NOS MIRAN". |
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"Una mujer puede mirar también y ser sujeto".
Jesús Ibáñez. Galeano distingue entre dos tipos de fotógrafos, los que retratan fantasmas y objetos, y convierten la miseria en mercancía, y los que son capaces de fotografiar personas, y transforman el sufrimiento en dignidad. Dice que los fotógrafos de la sociedad de consumo se asoman pero no entran, en sus fugaces visitas a los escenarios del sufrimiento y la desesperación, y que los rostros que reproducen, no miran, no nos interpelan. Frente a ellos, las obras de maestros como Salgado no violan el alma, son un retrato del dolor humano que nace de dentro a afuera, que derrocha dignidad humana. Fotografían "solidariamente". La obra de Enrique Pimoulier también rezuma solidaridad, en el sentido al que alude Galeano. La fotos que nos ofrece en esta muestra, realizadas entre los años 1998-2004, hablan desde dentro hacia fuera. Los rostros de las mujeres que ha retratado en los remotos paisajes de Asia, África, América y la Europa profunda, nos miran y nos interpelan con su serena dignidad. Son mujeres a las que el artista redescubre en sus infinitas resistencias cotidianas, subterráneas, potencialmente subversivas. Pimoulier se adentra primero en el mundo del trabajo, para inmortalizar a las mujeres pescando, construyendo sus casas o arañando la piel de la tierra. Después penetra en el mundo de la educación, para enfocarlas luchando en su papel de madres, de esposas, de ciudadanas. Por último, se acerca al mundo de la vida, donde, niñas, jóvenes o ancianas, miran, ríen, juegan y nos miran como personas que saben rebelarse en cada gesto contra un destino injusto. Tal vez por eso Pimoulier ha recibido en dos ocasiones -1998 y 2002- el Premio Internacional de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña, y su obra ha sido incluida en el libro editado por AGFA "Imágenes para el fin de siglo". Dejémonos pues mirar por estos rostros, de sujeto a sujeto, de dignidad a dignidad, con la esperanza de que cuando las miradas se cruzan algo puede removerse y cambiar por dentro en el, a veces, desalmando orden de las cosas. |
| ENRIQUE PIMOULIER LASPEÑAS Nació en Pamplona en 1954. Lleva más de treinta años dedicado de lleno a la fotografía. Profesionalmente está especializado en la fotografía publicitaria y en la edición de libros de imagen. Es, sin embargo, su gran experiencia como viajero, su apasionada forma de acercarse a las complejas realidades de los excluidos, su capacidad de fotografiar solidariamente, lo que le ha hecho brillar en el campo de la fotografía humanitaria. Desde los años ochenta se ha movido incansablemente con su cámara por los zonas más remotas de países y regiones olvidadas de Asia, África, América y la Europa profunda. Sus trabajos en India, las comunidades indígenas en Chiapas, Guatemala, Belice o Nicaragua; sus crónicas fotográficas de Vietnam, Mauritania, Mozambique, Kenia y tantos otros países, redescruben las resistencias cotidianas y subterráneas de las mujeres. En las décadas de los ochenta y noventa, Enrique Pimoulier realizó numerosas exposiciones, en Pamplona, Madrid, Zaragoza, Burgos, Valencia, Bilbao y también en varias ciudades de Argentina. Pero es a partir de 1999, cuando su obra da un salto cualitativo, al ser seleccionado para participar en Photo España (Madrid). La exposición colectiva "Imágenes para la Dignidad" (Sevilla, Valencia, Alicante, Barcelona y Murcia), le dio la oportunidad de trabajar con treinta y ocho fotógrafos internacionales, entre ellos, el maestro Sebastián Salgado. En los años 1998 y 2002 fue galardonado con el Premio Internacional de Fotografía Humanitaria "Luis Valtueña". Junto con, el también fotógrafo, José Luis Larrión, ha realizado, en el campo de la edición de libros, la parte fotográfica de medio centenar de obras, entre las que destacan: "Sanfermines 204 Horas de Fiesta"; "Cerámica Farmacéutica del siglo XVIII (seleccionado para representar a España en la exposición internacional celebrada en Argentina en 1996); "Imagen de Navarra"; "El Camino de Santiago"; "Navarra de ultrapuertos"; obra y vida de los pintores Martín Caro, Gustavo de Maeztu, Basiano, Sanchez Cayuela; "Cinco crónicas de América"; "Sedes reales de Navarra"; "Casas consistoriales"; "El Parlamento Foral de Navarra"; "Orfebrería Hispano-Americana"; "El Palacio de Navarra "y "Guía del Museo de Navarra/Nafarroako Museoa" (estas dos últimas, obtuvieron el Premio Nacional a los libros mejor editados de año 1986 y 1991); "La gran enciclopedia de Navarra"; "El agua en Navarra"; "La catedral de Pamplona"; "Gerónimo de Ustáriz" y "Obra de Ortiz Echagüe"; "Pamplona".
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